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 Lic. José Antonio Orozco Zúñiga Director General Integrity School Formación integral basada en principios: ¡La razón de Ser Integrity! Integridad, Excelencia y Liderazgo son las palabras que encierran el mensaje central de nuestra misión. Tres poderosos pilares que evocan valores deseables en toda sociedad. La pregunta es: ¿Podemos formar en nuestros hijos e hijas; en nuestros estudiantes, estas características que pueden marcar una diferencia en su vida y futuro? ¿Podemos ayudar a formar a esta nueva generación de ciudadanos líderes? ¡La respuesta es un alentador sí! Sin embargo, para asegurar el éxito es necesario enfocar nuestros esfuerzos educativos y formativos en aspectos que van más allá de sólo el ámbito intelectual. En Integrity School, existe la firme convicción de que el ser humano integral comprende la mente, el cuerpo, y el espíritu; un trinomio que debe ser atendido y desarrollado en un sano balance. · Mente: Formamos alumnos completamente bilingües a través de un programa bicultural con una currícula que promueve el aprendizaje a través del desarrollo de habilidades, la investigación, y la asimilación de conocimientos. · Cuerpo: Formamos alumnos con un estilo de vida saludable a través de proveerles espacios y tiempos para el acondicionamiento físico, una alimentación balanceada dentro de nuestras instalaciones, y asesoramiento continuo para el óptimo cuidado de su salud. · Espíritu: Colaboramos en la formación interior de cada alumno a través del desarrollo de carácter. Esta formación sucede durante el tiempo devocional y de reflexión que periódicamente se lleva a cabo para enriquecimiento de nuestros alumnos. Por esta razón, nuestro sistema educativo contribuye a formar vidas que impactarán no solo su entorno individual sino el ámbito social al convertirse en personas dignas de ser imitadas y agentes de cambio en su comunidad. Nuestro máximo ejemplo de liderazgo es el Señor Jesucristo, de quien podemos aprender las más prácticas lecciones de vida y además descubrir que la esencia del liderazgo efectivo es el servicio. Recordemos que el Señor Jesús también fue un niño y joven en formación. Dice así la Palabra de Dios: “Jesús crecía en sabiduría y en estatura, en gracia para con Dios y con los hombres.” (Lucas 2:52 RV 1960). Si Jesucristo creció y se desarrollo integralmente (mente, cuerpo y espíritu), fue para que las nuevas generaciones sigamos su ejemplo y alcancemos nuestro máximo potencial a través de esta poderosa fórmula.
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